El sueño de un príncipe. Oriol movió la cabeza de un lado a otro. El juego le estaba gustando, pero ¿cómo iba a encontrar el sueño de un príncipe en aquel pueblucho? Su equipo decidió dejarlo para el final y a él le pareció bien. Pero por mucho que pospongas, llega un momento en el que tienes que hacer frente a la vida. Y seguían sin sueño, sin príncipe y con pocas ganas de pensar. Hasta que le vino la inspiración de repente, concretamente de la acera de enfrente.
Cuando llegó el momento de exponer sus hallazgos, se encontró con que todos los grupos tenían lo mismo: una corona hecha con mayor o menor acierto y unas enormes ansias de reinar. Así que cuando fue su turno, ya se sentía ganador.
Se puso en pie, tomó aire y extendió sus folletos del banco sobre creación de pymes e inversiones. 'El sueño de mi príncipe -comenzó- es estudiar economía para que cuando empiece su reinado sepa asegurar la prosperidad y el desarrollo de su pueblo'.
Cuando llegó el momento de exponer sus hallazgos, se encontró con que todos los grupos tenían lo mismo: una corona hecha con mayor o menor acierto y unas enormes ansias de reinar. Así que cuando fue su turno, ya se sentía ganador.
Se puso en pie, tomó aire y extendió sus folletos del banco sobre creación de pymes e inversiones. 'El sueño de mi príncipe -comenzó- es estudiar economía para que cuando empiece su reinado sepa asegurar la prosperidad y el desarrollo de su pueblo'.
Ganó una corona mal hecha.
Comentarios
Publicar un comentario